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Cirugía Podológica · Terrassa y Vallès

Cirugía de Dedo en Garra y Dedo en Martillo en Terrassa

Cuando el dedo se dobla y roza con el calzado, provocando callos y dolor constante, se puede corregir su posición de forma quirúrgica. Laura Pérez valora y opera personalmente cada caso.

★★★★★ 5.0 en Google · 54 reseñas de pacientes
Dedo en martillo (dedo en garra) antes de cirugía en clínica podológica de Terrassa
Qué es

Dedo en garra y dedo en martillo: cuál es la diferencia

El dedo en garra y el dedo en martillo son deformidades en las que las articulaciones del dedo se doblan de forma anómala. En el dedo en martillo, la articulación media se dobla hacia abajo; en el dedo en garra, se dobla tanto la articulación media como la del extremo, dando al dedo forma de garra. Ambos suelen aparecer junto a un juanete o tras años de calzado inadecuado.

Al principio el dedo aún es flexible y puede corregirse con ortesis de silicona o cambios de calzado. Con el tiempo, la articulación se rigidiza: en ese punto, la única forma de corregir la posición del dedo de forma definitiva es la cirugía.

Como suelen ir de la mano, si además tienes un bulto en el dedo gordo, mira la cirugía de juanetes. Y si de momento solo necesitas ortesis, plantillas o revisar cómo pisas, en la clínica de podología de Laura lo estudiamos contigo.

Síntomas habituales

  • Callos dolorosos en la parte superior del dedo
  • Dificultad para calzarte sin rozadura
  • El dedo no se puede enderezar del todo
  • Dolor al caminar o al llevar el pie mucho tiempo cargado
¿Necesitas operarte?

Cuándo conviene operar un dedo en garra

Valoramos tu caso concreto antes de proponer una intervención.

✓ Probablemente sí conviene operar

  • El dedo ya está rígido y no se endereza manualmente
  • Los callos y el dolor son constantes
  • Afecta a tu forma de caminar o calzarte
  • Está asociado a un juanete que también molesta

△ Puede tratarse sin cirugía

  • El dedo todavía se puede enderezar con la mano
  • Mejora con ortesis de silicona o plantillas
  • Las molestias son leves u ocasionales
  • Cambiar de calzado ya alivia el problema
Mientras decides

Qué ayuda (y qué no) cuando tienes un dedo en garra

Estos hábitos reducen el roce y las molestias, pero no enderezan un dedo que ya está rígido. Si tienes diabetes o problemas de circulación, no esperes a consultarlo: un callo o una rozadura pueden complicarse antes.

✓ Ayuda a aliviar

  • Calzado con la punta ancha y alta, que deje espacio al dedo
  • Protectores o ortesis de silicona sobre el dedo y el callo
  • Costuras suaves por dentro del zapato, sin roces
  • Comprobar cada cierto tiempo si el dedo aún se endereza con la mano

△ Mejor evitar

  • Zapato estrecho, de punta fina o con tacón alto
  • Cortar o rebajar los callos por tu cuenta con cuchillas o tijeras
  • Seguir con el roce hasta que aparezca una herida
  • Dejar pasar los meses mientras el dedo se va quedando rígido
Cómo es la cirugía

Qué implica realmente operarse de un dedo en garra

Una intervención ambulatoria, con anestesia local y sin necesidad de ingreso.

  • 1

    Valoración

    Revisamos el grado de rigidez del dedo y qué técnica aplica.

  • 2

    Cirugía ambulatoria

    Con anestesia local. Entras y sales el mismo día.

  • 3

    Recuperación guiada

    Calzado especial y pautas de curas según tu caso concreto.

  • 4

    Revisión

    Seguimiento hasta confirmar que la corrección es correcta.

Instrumental esterilizado para cirugía de dedo en garra en Terrassa Vendaje aplicado tras cirugía de dedo en garra en clínica de Terrassa
Recuperación

Recuperación tras operar un dedo en garra: qué esperar

Los plazos exactos dependen de la técnica y del grado de rigidez previo. Como referencia, esto es lo habitual.

Primeros días

Molestias leves

Puede haber molestias similares a un golpe, que se controlan con analgésicos habituales. Sales de la clínica con el pie vendado.

2-3 semanas

Baja la inflamación

La hinchazón inicial va cediendo. En las revisiones vemos cómo evoluciona el dedo.

6-8 semanas

El dedo se estabiliza

La posición definitiva del dedo se asienta, según la técnica empleada y la rigidez de partida.

Quién te opera

Quien te valora el dedo es quien te lo opera

1

Del diagnóstico a la revisión

Laura valora el grado de rigidez, decide contigo la técnica, opera y revisa tu recuperación. Una sola persona de principio a fin.

2

Mirada de biomecánica y cirugía

Más de 10 años en ambas áreas: entender por qué se dobla el dedo ayuda a decidir si hace falta operar y cómo evitar que vuelva.

3

Solo si aporta algo

Si tu dedo aún es flexible y mejora con ortesis o cambio de calzado, te lo decimos. La cirugía es para cuando el dedo ya no se corrige.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan sobre la cirugía de dedo en garra

No siempre. En fases iniciales, cuando el dedo aún es flexible, se pueden probar ortesis de silicona o cambios de calzado para aliviar la presión. Si el dedo ya está rígido o los callos y el dolor son constantes, la cirugía suele ser la solución más efectiva y definitiva.
En el dedo en martillo se dobla solo la articulación media del dedo. En el dedo en garra se doblan tanto la articulación media como la del extremo, dando al dedo una forma más curvada. El abordaje quirúrgico puede variar según cuál de los dos presentes tu caso.
Suele deberse a un desequilibrio entre los tendones que estiran el dedo y los que lo flexionan, y el calzado estrecho o de punta fina lo favorece. También es frecuente que aparezca junto a un juanete, que empuja a los dedos vecinos. En la valoración revisamos tu caso concreto.
Si el dedo todavía es flexible, puede controlarse con ortesis y calzado adecuado. Si ya está rígido, lo habitual es que los callos y el dolor sigan ahí, porque el roce con el calzado no desaparece. Por eso conviene revisarlo cuando aún se puede enderezar con la mano.
Se realiza con anestesia local, así que durante la intervención no hay dolor. En los días posteriores puede haber molestias leves, similares a un golpe, controlables con analgésicos habituales.
Sí. De hecho es habitual que ambas deformidades aparezcan juntas, y en esos casos suele plantearse corregir las dos en la misma intervención, siempre según lo que se valore en la consulta previa.
La inflamación inicial baja en 2-3 semanas, y la posición definitiva del dedo se estabiliza en torno a las 6-8 semanas, según la técnica empleada y el grado de rigidez previo.
Solo si el dedo todavía es flexible. Las ortesis de silicona y las plantillas alivian la presión y pueden frenar la progresión en fases iniciales, pero no corrigen un dedo ya rígido — eso solo lo resuelve la cirugía.

¿Empezamos por saber si necesitas operarte?

Sin compromiso. Nos cuentas cómo tienes el dedo y te decimos claramente si hace falta cirugía o si hay otra solución.

Carrer de Palet i Barba 44, 08224 Terrassa · Lunes a jueves, 9:00–19:00