Cuando el dedo se dobla y roza con el calzado, provocando callos y dolor constante, se puede corregir su posición de forma quirúrgica. Laura Pérez valora y opera personalmente cada caso.
El dedo en garra y el dedo en martillo son deformidades en las que las articulaciones del dedo se doblan de forma anómala. En el dedo en martillo, la articulación media se dobla hacia abajo; en el dedo en garra, se dobla tanto la articulación media como la del extremo, dando al dedo forma de garra. Ambos suelen aparecer junto a un juanete o tras años de calzado inadecuado.
Al principio el dedo aún es flexible y puede corregirse con ortesis de silicona o cambios de calzado. Con el tiempo, la articulación se rigidiza: en ese punto, la única forma de corregir la posición del dedo de forma definitiva es la cirugía.
Como suelen ir de la mano, si además tienes un bulto en el dedo gordo, mira la cirugía de juanetes. Y si de momento solo necesitas ortesis, plantillas o revisar cómo pisas, en la clínica de podología de Laura lo estudiamos contigo.
Valoramos tu caso concreto antes de proponer una intervención.
Estos hábitos reducen el roce y las molestias, pero no enderezan un dedo que ya está rígido. Si tienes diabetes o problemas de circulación, no esperes a consultarlo: un callo o una rozadura pueden complicarse antes.
Una intervención ambulatoria, con anestesia local y sin necesidad de ingreso.
Revisamos el grado de rigidez del dedo y qué técnica aplica.
Con anestesia local. Entras y sales el mismo día.
Calzado especial y pautas de curas según tu caso concreto.
Seguimiento hasta confirmar que la corrección es correcta.
Los plazos exactos dependen de la técnica y del grado de rigidez previo. Como referencia, esto es lo habitual.
Puede haber molestias similares a un golpe, que se controlan con analgésicos habituales. Sales de la clínica con el pie vendado.
La hinchazón inicial va cediendo. En las revisiones vemos cómo evoluciona el dedo.
La posición definitiva del dedo se asienta, según la técnica empleada y la rigidez de partida.
Laura valora el grado de rigidez, decide contigo la técnica, opera y revisa tu recuperación. Una sola persona de principio a fin.
Más de 10 años en ambas áreas: entender por qué se dobla el dedo ayuda a decidir si hace falta operar y cómo evitar que vuelva.
Si tu dedo aún es flexible y mejora con ortesis o cambio de calzado, te lo decimos. La cirugía es para cuando el dedo ya no se corrige.
Sin compromiso. Nos cuentas cómo tienes el dedo y te decimos claramente si hace falta cirugía o si hay otra solución.
Carrer de Palet i Barba 44, 08224 Terrassa · Lunes a jueves, 9:00–19:00